Llevado acabo en la Ciudad de Guadalajara, Jalisco
del 21 al 23 de marzo de 2003
Hotel Presidente Intercontinental

Memorias del Congreso

Evolución en el Diagnóstico y Tratamiento del Autismo
Dra. Lilia T. Negrón, M.D., Psiquiatra
Fundadora y Directora de SOVENIA
Sociedad Venezolana para Niños y Adultos Autistas
y del Centro Bernard Rimland
para Trastornos del Espectro Autista

El Autismo ocupa el tercer lugar entre los trastornos del desarrollo, es más frecuente que el Síndrome de Down y sin embargo es muy poco conocido por el público general y profesional, y como consecuencia de este desconocimiento es difícil de diagnosticar y de tratar adecuadamente.

Hasta la década del sesenta se culpabilizó a los padres como factores causantes del mismo, pero a partir de 1964, cuando el Dr. Bernard Rimland, Ph.D., Psicólogo y padre de Mark, un niño con Autismo, acaba con el mito del origen emocional del trastorno y escribe su libro “Infantile Autism” (1964) donde plantea la posibilidad del origen orgánico del autismo y además funda la National Society for Autistic Children (N.S.A.C.), se comienza a hacer investigación sobre los aspectos orgánicos del síndrome, y al mismo tiempo se inicia el tratamiento psicoeducativo con investigación e implementación de estrategias específicas para enseñar a los niños con autismo.

Una vez que el Dr. B. Rimland platea el origen orgánico del trastorno no solamente surgen avances en el área educativa sino también aparecen investigadores en el área biológica que a su vez van a ir cambiando la definición del trastorno y sus características así como las posibilidades de tratamientos médicos no psiquiátricos.

Por esto vemos que se pasa de ubicarlo como una forma de Psicosis Infantil Precoz a considerarse como un Trastorno del Desarrollo (1974). En 1974 con las investigaciones de Mary Coleman, neuropediátra, se empieza a hablar de Síndromes Autistas, ya se piensa que hay diferentes tipos de Autismo:

Autismo Familiar 8%
Autismo Celíaco 10%
Autismo Purínico 22%

Y cada tipo de autismo, por tanto tendrá un tratamiento médico diferente. Por ejemplo con relación al Autismo Purínico hoy sabemos que con las investigaciones del Dr. William Shaw en Laboratorios Great Plains se p uede detectar la deficiencia de la enzima adenilsuccinato-liasa. Sobre el Autismo Celíaco, también hoy tenemos que se pueden medir péptidos en orina como resultado de la incapacidad de digerir el gluten y la caseína por deficiencia de la enzima Dipeptidil peptidasa IV (DPPIV) y tenemos las investigaciones de Panksepp, Reichelt y P. Shattock que terminan en la Teoría del Exceso de Opioides.

En los últimos años ya venimos hablando de Trastornos del Espectro Autista, donde se incluyen un grupo de trastornos del desarrollo que van desde el Desorden de Déficit de Atención (DDA), el Desorden de Déficit de Atención con Hiperactividad (DDAH), los Trastornos Profundos del Desarrollo (TPD), el Autismo y el Síndrome de Asperger (SA) que son trastornos con las mismas características, pero en diferentes grados de severidad y con bases biológicas semejantes.

Hoy podemos decir que estos trastornos tienen una etiología multicausal con factores genéticos, inmunológicos y ambientales que llevan a que el niño que los sufra presente trastornos de salud crónicos que se hace necesario diagnosticar y tratar adecuadamente para evitar que esa condición acompañe al sujeto por el resto de su vida.

Lo que siempre ha preocupado a los padres y a los padres profesionales ha sido que aún cuando ellos y los maestros, psicólogos y terapistas se esfuercen y pongan lo mejor de sus conocimientos y energías para enseñar al niño con autismo, éste avanza muy lentamente y a veces también tiene regresiones. El otro problema que han confrontado los padres a lo largo de estos años es la escasez de profesionales capacitados y competentes para educar a los niños con autismo y un factor muy importante también ha sido lo elevado de los costos de la educación y tratamiento en el autismo.

Hoy día, además los padres están confrontando el problema de no encontrar profesionales de la medicina con los conocimientos suficientes y actualizados sobre las últimas alternativas para el diagnóstico y tratamiento adecuado para resolver los trastornos de salud crónicos de sus hijos con autismo. Y más grave aún, muchos profesionales médicos en el mundo entero intentan con opiniones negativas sobre estas últimas investigaciones, obviar el interés y motivación de estos padres ansiosos por lograr el mejor tratamiento para sus hijos.

Los niños autistas han sido sometidos a exámenes complementarios (Resonancia Magnética, Electroencefalograma, Tomografía Computarizada de Cráneo, Determinación de Aminoácidos en sangre y orina y muchos otros) altamente invasivos y costosos, luego de los cuales no se les indica ningún tratamiento efectivo y/o curativo, sino que les recetan psicofármacos que producen efectos secundarios y ninguna o muy poca mejoría de alguno de los síntomas del cuadro autista. Muchos padres, y el primero de ellos es el Dr. Bernard Rimland, siempre preocupados por encontrar el mejor tratamiento, el menos costoso y el menos invasivo, han venido haciendo investigaciones que ya están dando sus frutos y están llegando a la respuesta a la pregunta que todos los padres nos hacen a los profesionales cuando le damos el diagnóstico de autismo a sus hijos: “¿Puede curarse el autismo?”

Nuestra respuesta era “el autismo es una condición que acompañará al sujeto por el resto de su vida...”

Una de las primeras investigaciones y hallazgos positivos en el tratamiento médico del autismo realizada por el Dr. B. Rimland, Ph.D., en el Institute for Child Behavior Research hoy “Autism Research Institute” , que él dirige en San Diego, California, fue la utilización de altas dosis de vitaminas del complejo B, o megavitaminoterapia, ya en la década del setenta con mejorías milagrosas y casi curativas en algunos niños con autismo.

Treinta años más tarde entendemos científicamente el por qué los niños con autismo tienen deficiencias nutricionales que necesitamos restituir en el tratamiento médico.

En ese mismo tiempo, se empezaba a hablar de las “alergias cerebrales”, que consistían en síntomas de empeoramiento de la conducta cuando los niños consumían alimentos ricos en trigo o leche, y ya muchos padres reportaban mejoría del cuadro de autismo cuando esos alimentos eran retirados de la dieta de sus hijos. Otro aspecto importante señalado por el Dr. Rimland fue la selectividad de los niños autistas en su alimentación y él dijo “los alimentos que ellos prefieren y consumen con más frecuencia son los que más daño les hacen”.

En 1978 en el I Seminario Internacional de Autismo, en Madrid, el Dr. B. Rimland dijo: “el niño autista se vuelve adicto a la comida perjudicial.” Por ese tiempo también se refería a los trastornos digestivos que aparecían cuando el niño consumía eso alimentos perjudiciales como ya ha sido demostrado científicamente por diferentes investigadores (Wakefield, A., Horvath, K., Negrón y col.).


El Dr. Rimland es un visionario!!!

Ha sido duramente criticado y desvalorizado por los profesionales de la Medicina, pero muy apoyado y valorizado por los padres que han podido comprobar la verdad de sus investigaciones.

En 1981 apareció otro hecho insólito, los padres de un niño informan a la colectividad que su hijo Duffy Mayo, había mejorado después que un especialista en Infecciones por Hongos le había indicado un tratamiento para la Candidiasis Intestinal. Y en la Conferencia de la Autism Society of America (A.S.A.), 1990 en Anaheim, California, se plantearon discusiones entre padres y profesionales expertos en autismo, porque muchos padres estaban aseverando que sus hijos habían mejorado después del tratamiento para la Candidiasis Intestinal, y los profesionales decían “que tiene que ver el intestino con el autismo que es un trastorno neurológico...”

El Dr. William Shaw en 1991 siendo Director del Laboratorio Clínico de Bioquímica, Endocrinología y Toxicología de un hospital infantil descubre la relación entre infecciones respiratorias altas, candidiasis por abuso de antibióticos y los síntomas del autismo, así como la mejoría del trastorno con el tratamiento antimicótico. Así comenzamos a comprender lo que los padres de Duffy Mayo habían informado sobre la mejoría observada luego del tratamiento de la candidiasis. El Dr. William Shaw ha sido pionero en la investigación de la relación intestino/sistema nervioso.

Han pasado años donde sólo se ha continuado aplicando estrategias psicoeducativas muy costosas no sólo para los padres sino para el Estado.

En la década de los ochenta surgen investigaciones que plantean la teoría del exceso de opiáceos en el autismo (Panksepp, 1979; Reichelt, 1981) y muchos expertos en autismo empiezan a utilizar drogas para disminuir este exceso de endorfinas, como fue la utilización de Naltrexona, antagonista opiáceo en niños autistas (Campbell, M., 1985; Gillberg, C.,1985; Negrón, L., 1990).


Entrenamiento de Integración Auditiva

De repente en la década del noventa aparece una madre anunciando la “curación” de su hija Georgiana Stehli con un tratamiento llamado “Auditory Integration Training” (Entrenamiento de Integración Auditiva) de inmediato el Dr. Rimland junto con el Dr. S. Edelson inician una investigación para comprobar la veracidad de este relato publicado en un libro “The Sound of Miracle” (1991), escrito por Annabel Stehli, y luego de estas investigaciones, el Dr. Rimland confirma que este tratamiento es efectivo en el autismo.


Padres Unidos: “Derrotemos el Autismo Ahora!”

Todos los años en la Conferencia Anual de la Autism Society of America (A.S.A.) se encuentran padres y profesionales, así como padres profesionales con hijos con autismo y como consecuencia de estas reuniones han surgido nuevas vías de investigación, cuando muchos padres han comenzado a concientizar que sus hijos, además de tener autismo presentan una serie de síntomas físicos semejantes, especialmente en lo referente a la frecuencia de las infecciones de vías respiratorias superiores, trastornos digestivos como diarrea, estreñimiento, flatulencia, selectividad en los alimentos que consumen, aros oscuros alrededor de los ojos, pestañas largas y muchas otras características que motivan al Dr. B. Rimland a convocar a un simposio patrocinado por el Autism Research Institute y que denominan “Defeat Autism Now!” (D.A.N.!) en Dallas, en Enero de 1995, y de ese primer simposio se publica el llamado Protocolo del D.A.N.! que no es más que el reporte de las opciones de evaluación biomédica para niños con autismo y problemas relacionados. A partir de esta primera reunión a la que asistieron aproximadamente treinta clínicos e investigadores de varias especialidades médicas y científicas se sostiene científicamente que la mejor intervención en autismo es la nutricional, inmunológica y bioquímica.

El Protocolo del D.A.N.! representa el mejor pensamiento de las mejores personas en el campo de la investigación en autismo, entre ellos el Dr. Sidney Baker, M.D. y Jon Panghorn, Ph.D., quienes han venido trabajando juntos en la bioquímica del autismo desde 1980.

Estamos viendo ahora el comienzo de la luz en el autismo, lo que algunos profesionales llamaban “recuentos anecdóticos de padres” se está convirtiendo en realidad científica comprobada. Actualmente se dice que el autismo es un trastorno multi-factorial:
Genético
Inmunológico
Ambiental


Incremento de la Incidencia del Autismo

La incidencia del autismo ha venido aumentando progresivamente en los últimos diez años y las discusiones se centraban en que si dicho incremento se debía a mejores diagnósticos, por haber un mayor conocimiento de los profesionales sobre el trastorno o si era realmente aparición de mayor número de casos de autismo. De acuerdo con el Informe del Departamento de Servicios del Desarrollo, de California, se reporta un 273% de incremento del autismo en la población de California entre 1987 y 1998, mientras que la Parálisis Cerebral tan solo se incrementó en un 43% y la Epilepsia en un 31%. Esto permitió calcular la incidencia de autismo en la población de California de 1 en 312, mientras que se venía calculando 1 en 500 nacidos vivos. En Trenton, un poblado de New Jersey también se reportó un aumento de la incidencia y se encontró que era de 1 en 132. Todo esto mantiene a los investigadores muy preocupados y Walter C. Herlihy, Ph.D. Bioquímico, padre de dos niñas con autismo y Presidente de Repligen, una compañía biofarmaceutica encargada de desarrollar la hormona secretina como un potencial tratamiento para el autismo, al ver este dramático informe expresó: “ Este estudio nos demuestra que el autismo es un grave problema médico y nos indica la necesidad de evaluar rápidamente los nuevos enfoques terapéuticos del mismo”. (Needham, MA, Abril 20, 1999, Repligen Corporation).

Otro aspecto importante reportado en este informe consiste en que la población está siendo diagnosticada más tempranamente, para 1987, el 35% eran diagnosticados antes de los 4 años y en 1998 ya el 55% está siendo diagnosticado antes de los 4 años. Además en esta población diagnosticada cada vez más se observa un mejor nivel intelectual y pocos niños con retardo mental severo. En el pasado se decía que el 70% de la población autista presentaba algún grado de retardo mental.

Este aspecto de la edad de diagnóstico y la presencia de niños autistas de alto nivel de funcionamiento, también lo estamos observando en Venezuela.

Diagnóstico antes de los 4 años de edad en el Centro Bernard Rimland para Trstornos del Espectro Autista:

AÑOS
PORCENTAJE
1997
45.6%
1998
66.4%
1999
67.2%
2000
52.4%
2001
29.7%
2002
36.8%


Observamos que del año 1997 al año 2000 eldiagnóstico antes de los 4 años de edad, se estaba haciendo en el 45 al 67% de los casos que nos consultaban. Es de destacar que para el año 2002, tan solo el 36,8% llegan al diagnóstico antes de la edad de 4 años, aún cuando en la mayoría de los casos los padres habían detectado problemas en le desarrollo de sus hijos a edad temprana. ¡Cómo podríamos explicar que nos estén llegando a mayor edad los niños para el diagnóstico?. Suponemos que esto se deba a que en la actualidad existe mayor divulgación sobre el Autismo, los padres posiblemente, han consultado a diferentes profesionales, pero éstos no les han dado el diagnóstico correcto, los padres han perdido tiempo pasando de un profesional a otro, o en el caso en el que les hayan dado el diagnóstico correcto y los han referido a terapeutas no especializados en el Autismo, los padres al no ver evolución con esos especialistas, llegan posteriormente a nuestro Centro en busca de un diagnóstico más preciso y de un tratamiento apropiado y específico.

Teuvo Rantala, Nutricionista Clínico, padre de un niño con autismo, quien vive en Helsinki, Finlandia, y cuyo hijo aparentemente “no presenta síntomas de autismo después de estar con el tratamiento nutricional durante 4 años”, dice que “el no cree en que el autismo necesariamente está asociado a retardo mental”. Es partidario de la Teoría del Exceso de Opioides en el autismo, y por tanto sostiene que un exceso de péptidos provenientes del intestino se vuelven exógenos y dañinos para el sistema nervioso central. El sistema inmune reacciona ante la presencia constante de estos péptidos exógenos y dañinos y esto probablemente altera al sistema inmune (Singh, 1988, 1991, 1993); Weizman, 1982; Todd, 1985; Yonk 1990 y Warren, 1990). Los hallazgos de exámenes de orina demuestran la presencia de eliminación elevada de péptidos en sujetos autistas (Reichelt, Shattock).

Las investigaciones actuales indican que los sujetos autistas desarrollan intolerancia a la caseína de la leche y al gluten como consecuencia de la deficiencia de ciertas enzimas y esas llamadas “alergias cerebrales” producen una severa disfunción metabólica cerebral. Es un hecho demostrado que una dieta especial afecta positivamente a los sujetos autistas (Kniveberg, 1995).

Uno de los mayores problemas que reportan las familias de los niños autistas y que les producen agotamiento a los padres y cuidadores es la hiperactividad, las conductas disrruptivas y los trastornos del sueño. Teuvo Rantala expresa que él ha podido observar y experimentar la influencia positiva de una dieta especial en su propio hijo.

Hoshimo (1990) dice “mientras más salvaje es el niño, mayor es la alteración del sistema neurotransmisor”. Para Paul Shattock, Farmacólogo, padre de un adulto autista, investigador de la Universidad de Sunderland, Inglaterra, el autismo es un Trastorno Metabólico en el que intervienen factores genéticos, ambientales, infecciosos y dietéticos. El apoya la Teoría del Exceso de Opioides y la permeabilidad intestinal resultante de anomalías genéticas o envenenamiento con pesticidas y metales pesados. Las consecuencias de un desorden metabólico son compatibles con los fenómenos genéticos, epidemiológicos, anatómicos, inmunológicos, psicológicos y conductuales asociados a este síndrome.

Teoría del Exceso de Opioides

Según Paul Shattock, el Autismo puede ser una consecuencia de la acción de péptidos de origen exógeno que afectan la neurotransmisión dentro del Sistema Nervioso Central. Aumento de los péptidos por deficiencia de enzimas endopeptidasas por déficit de cofactores como vitaminas y minerales, y aumento de la permeabilidad de las paredes intestinales por deficiencia del Sistema Fenol-Sulfuro Transferasa.

La Cándida aumenta la permeabilidad intestinal y produce Arabitol y Arabinosa y cualquier sustancia que utilice el sistema Fenol-Sulfuro Transferasa también aumenta la permeabilidad de la pared intestinal (Acetaminofen, cítricos, chocolate, manzana).

La Teoría del Exceso de Opioides nos aclara la percepción que tiene el público no médico sobre las personas con autismo. En muchos casos de nuestro Centro de Diagnóstico, (SOVENIA) hemos oído expresiones como “parece que está drogado” para referirse a algún niño con autismo y en el caso de adultos, a algún padre le han reclamado por permitir que su hijo “se drogue de esa forma” cuando alguno de nuestros adultos autistas han tenido una conducta inadecuada o disrruptiva en lugares públicos. Es cierto, el exceso de exorfinas, péptidos exógenos, interfieren la neurotransmisión a nivel sináptico y para disminuir la fuerza de los impulsos sensoriales. Así vemos que la percepción de sonido, gusto y la propiocepción se encuentran alteradas en las personas con autismo y esto podría explicar la preferencia de las personas autistas por sabores fuertes por lo que algunos padres se ven en la necesidad de esconder alimentos como cebolla, condimentos como sal, ajo, porque sus hijos los consumen en exceso. También la inadecuación del sistema vestibular puede ser por el exceso de opioides, pues se inhibe la transmisión de impulsos y no se marean al girar o balancearse. En fin, todos los síntomas del autismo se pueden explicar por la alteración de la neurotransmisión. (Ver. Figuras 1 y 2).

Teuvo Rantala, hablando del rendimiento intelectual de los niños autistas dice “no hay nada anormal con su nivel intelectual, solamente están presos por sus alergias cerebrales”. Nos preguntamos entonces, ¿cómo pueden aprender si están ausentes de todo por ese exceso de opiáceos?

En el autismo hay un proceso tóxico más que “alérgico”. (Ver gráfica Dr. Rantala)


Autismo ¿Intolerancia o Alergia?

La Dra. Waring (1993) describe que el 90% de los niños autistas tienen deficiencia en una enzima hepática llamada Fenolsulfurotransferasa y por lo tanto no pueden eliminar los componentes tóxicos que contienen sulfuros.

El exceso de exorfinas produce destrucción de tejido nervioso y no sabemos lo que le puede haber pasado al sistema nervioso de un niño desde el momento de su nacimiento hasta el momento en que es diagnosticado, pues sabemos que el diagnóstico en la mayoría de los países se hace entre los 3-5 años, y posiblemente ya probablemente hay algún daño cerebral.

El Síndrome Autista envuelve un mal funcionamiento cerebral. El mal funcionamiento cerebral es secundario a la neurotoxicidad de químicos ambientales a los que el individuo es expuesto durante la gestación y/o en el momento después del nacimiento. Y mientras más temprano es el insulto ambiental, más severo es el cuadro de autismo

De esto podemos fácilmente deducir que un DIAGNOSTICO TEMPRANO es ahora mucho más importante, pues si sabemos que ese niño nació con un cociente intelectual normal y por la falta de un diagnóstico y tratamiento precoz lo podemos convertir en un niño con retardo mental severo y una conducta difícilmente controlable por medicación y/o modificación de conducta, es mayor nuestra responsabilidad como profesionales sobre el futuro de ese niño.

Existe un Cuestionario para detección de riesgo de autismo a los 18 meses de edad desarrollado por Baron Cohen y sus colaboradores en 1992 y para el cual el Médico tan solo necesita 20 minutos para completarlo.

Este Cuestionario es importante para niños de alto riesgo y/o que tienen hermanos mayores con Autismo. CHAT (Checklist for autism in Toddlers).

Síntomas más frecuentes antes de los 2 años (en grupo de niños del Centro
Bernard Rimland para Trastornos del Espectro Autista:

No habla ni balbucea - 40%
Sin cotacto Visual - 34%
No responde a la voz - 34%
Juega con las manos - 34%
Se aisla - 31%
No juega - 31%
No alza los brazos - 20%

En la experiencia de nuestro Centro Bernard Rimland para Trastornos del Espectro Autista, estamos viendo niños diagnosticados a los 16-30 meses en lo que la aplicación inmediata del tratamiento nutricional y con altas dosis de vitaminas, los síntomas de autismo han desaparecido casi totlamente en tiempos tan cortos como 4 meses.

Especialista

1981-85

1986-87
2001
2002
Pediatras
65%
86%
88%
41.25%
Neurólogos
15%
77%
32%
21.25%
Foniatras
5%
75%
23%
Psicólogos
5%
69%
62%
15.6%
Psiquiatras
10%
43%
27%
7.5%
Terapeutas del Lenguaje
33%
3.75%
O.R.L.
32%
3.75%


Los Pediatras son los especialistas más consultados y los primeros a los que acuden los padres, mientras que los Psiquiatras son los menos solicitados para responder a las interrogantes de los padres.

El resto de nuestros niños, cuyos padres creen en la Teoría del Exceso de Opioides y en el beneficio del tratamiento nutricional y la megavitaminoterapia asociada a la intervención psicoeducativa con el programa TEACCH han mostrado mejorías significativas en su desarrollo y disminución de los síntomas de autismo en un período de tiempo menor que el que se necesitaba anteriormente sin el empleo de la terapia nutricional y de vitaminas. Esta mejoría se refleja en el resultado de las pruebas aplicadas en la re-evaluación anual de rutina de nuestros niños atendidos en el Centro Bernard Rimland para Trastornos del Espectro Autista y en las observaciones y reportes de familiares, terapeutas y maestros de estos niños en ambientes diferentes al de nuestro Centro.

La atención médica de estas alteraciones metabólicas, inmunológicas, infecciosas, micóticas, enzimáticas que se presentan en el autismo ha traído muchas discusiones y oponentes, algunos han considerado que las mejorías reportadas por los padres son tan solo anécdotas o ilusiones de esos padres que desean ver a su hijo salir del autismo. El Dr. Rimland plantea que “también fueron relatos anecdóticos los informes sobre la matanza de judíos y por eso la Cruz Roja no intervino para evitarlos; cuando se descubrió que la nicotina del cigarrillo era causante del Cáncer Pulmonar, pasaron años antes de que se prohibiera la venta de cigarrillos a menores de edad y cuando se descubre que las deficiencias de Acido Fólico en mujeres embarazadas era causa de Espina Bífida en el feto, también pasaron años comprobando este hecho científicamente antes de empezar a indicarle Acido Fólico a las mujeres embarazadas.” Es por esto que Rimland y los padres de niños con autismo dicen que “no pueden seguir esperando a que los científicos comprueben todos estos hallazgos, porque para entonces ya habrá pasado el tiempo para sus hijos todavía pequeños.” Estos padres profesionales son de Estados Unidos, Inglaterra, Finlandia y están encontrando los mismos resultados.


Resultado del Tratamiento Nutricional

Dieta Libre de Gluten y de Caseína

· Normaliza o incrementa el deseo de comunicarse
· Normaliza el contacto visual
· Aumenta la concentración
· Finalizan los problemas de sueño
· Disminuye la percepción distorsionada
· Finalizan las crisis de rabia
· Disminuyen las reacciones de pánico en lugares desconocidos
· Se incrementa la comprensión en el lenguaje hablado
· Aumenta la habilidad para aprender palabras y lenguaje oral
· Normaliza la función intelectual

Ultimos Hallazgos Científicos

En el año 1996, Victoria Beck, madre de profesión Astrónoma, descubre que su hijo Parker de 2 años y medio, quien presentaba trastornos digestivos severos desde el nacimiento y que a los 18 meses, después de recibir la vacuna Triple Viral presenta todos los síntomas de autismo, y a pesar de estar en control médico, haberle hecho todo tipo de evaluaciones médicas altamente especializadas, no mejoraba con ningún tratamiento aplicado ni sus trastornos digestivos ni sus síntomas de autismo. Es así como insiste en que lo evalúen para investigar una posible Enfermedad Fibroquística del Páncreas, pues los estudios para diagnóstico de Enfermedad Celíaca habían resultado negativos. Así finalmente logra hacerle esta evaluación y tres semanas después de la primera aplicación endovenosa de Secretina comienzan a aparecer lenguaje, control de esfínteres, mayor atención y concentración, mejor y más imitación de movimientos y canciones, responde a lenguaje gestual, comienza a dibujar una cara y nombrar las partes de la misma, mantiene contacto visual el 75% de las veces, se le normalizan los movimientos intestinales, empieza a asociar los objetos con las palabras. De inmediato ella relaciona la mejoría violenta de Parker con la aplicación de alguna sustancia durante la evaluación; pero a pesar de su insistencia ante el equipo médico que lo evaluó, estos se niegan a reconocer que esa mejoría fuese real. Sus esfuerzos llegaron hasta encontrar a un padre médico que se ofrece para repetir la misma experiencia con su niño también autista, pero para eso necesita el informe médico de Parker y el Hospital se niega repetidamente a entregarlo, hasta que los Beck encuentran un abogado que demanda al Hospital y consigue el informe y descubre que estos médicos estaban usando el informe y videos de Parker para obtener la patente de Secretina en el tratamiento del autismo. Esta patente se la otorgan luego a Victoria Beck, pues fue ella quien realmente descubrió la asociación entre la mejoría de su hijo y la Secretina. Esta patente fue donada por los Beck al Autism Research Institute que dirige el Dr. Rimland con el objeto de obtener mayores fondos para investigación en el área de autismo.

¿Será este descubrimiento el camino para llegar a la curación del autismo? El Dr. Rimland ha dicho “la Secretina es el mayor descubrimiento en autismo después del Entrenamiento de Integración Auditiva.”

Han pasado 3 años desde que Victoria Beck empezó a observar la mejoría en Parker, Parker sigue mejorando, ya tiene 5 años y medio y el 70% de más de 3.000 personas (niños, adolescentes o adultos) a los que se les ha aplicado una primera dosis endovenosa de Secretina han mostrado mejoría y el 80% han mostrado mejoría luego de la segunda dosis. Repligen, industria biofarmaceútica con W. Herlihy, bioquímico y padre de dos niñas autistas está investigando la posibilidad de obtener una secretina humana o sintética, la dosis apropiada, la vía de aplicación menos invasiva y más efectiva y los mecanismos de acción.

Está demostrado que en Parker Beck y en el niño autista hijo del médico que aplicó Secretina a su hijo para ayudar a Victoria en sus investigaciones, mejoró el flujo sanguíneo cerebral según los resultados pre y post-secretina en la Tomografía por Emisión de Positrones.

Las investigaciones actuales están dando evidencias comprobables de cambios a nivel del sistema nervioso central con la aplicación de Secretina, entonces, ¿por qué tantas opiniones negativas hacia este posible tratamiento del autismo que es una esperanza para padres y niños? Victoria Beck dice sobre esto en su libro: “Confronting Autism: The Aurora on the Dark Side of Venus” : “Acaso los médicos han demostrado que el uso de psicofármacos mayores que indiscriminadamente se han indicado a los niños autistas producen cambios comprobables por exámenes especializados en el sistema nervioso central de nuestros niños?......

Después de los hallazgos sobre la secretina se han realizado investigaciones sobre la intoxicación por metales pesados y sus efectos en niños con la base genética que permita que desarrollen los síntomas característicos del autismo. Se habla del autismo como una forma de intoxicación por Mercurio.

La investigación sobre la intoxicación por Mercurio se inicia debido a que muchos padres empezaron a reportar que sus hijos comienzan a presentar características de autismo después de la aplicación de ciertas vacunas. Se descubre que las vacunas tienen como preservante el Ethyl-Mercurio (Thimerosal).
Se asocia la Candidiasis recurrente a la intoxicación por Mercurio al igual que los trastornos digestivos.

El incremento de la incidencia de los trastornos del espectro autista se considera consecuencia del Mercurio, motivado a que hasta la década del 80 tan solo se le aplicaban a los niños menores de 2 años, ocho vacunas y para la década del 90 se llegan a aplicar 22 vacunas.

Cuando hablamos de la intoxicación por metales pesados incluyendo el mercurio, plomo, aluminio, cadmio, antimonio como factor causal de los trastornos del espectro autista no podemos dejar de recordar que Mary Coleman, neuropediatra en su investigación sobre los síndromes autistas en el año 1974 encontró que un 25% de los padres habían estado en contacto con tóxicos, químicos, mientras que la incidencia de personas que estaban expuestas a químicos por razones de trabajo en Estados Unidos era 1,1% de la población para ese año.

El estudio de Mary Coleman también mostró niveles elevados de zinc en los niños evaluados y entre los padres encontró un alto porcentaje de hipotiroidismo.

El efecto de los metales tóxicos sobre el intestino es responsable de los trastornos digestivos y el virus del sarampión encontrado por el Dr. A. Wakefield es el causante de la “Enterocolitis Sarampionosa”.

La mayoría de los niños autistas presentan trastornos gastrointestinales que se manifiestan en síntomas como diarrea persistente, constipación, dolor abdominal con flatulencia.

En el estudio histológico de 23 niños autistas de nuestro Centro Bernard Rimland en Caracas encontramos:

Esofagitis por RGE 86,95%
Esofagitis eosinofilica 4,34%
Esofagitis Hiperplasia linfoidea 4,34%

Gastritis crónica activa por H. Pilori 52,17%
Gastritis crónica moderada sin H. Pilori 54,83%

Duodenitis crónica severa por Giardiasis 73,91%
Duodenitis crónica severa sin Giardiasis 26,08%

Colitis crónica activa severa con
Hiperplasia linfoidea 73,91%
Colitis crónica activa severa sin
Hiperplasia linfoidea 26,09%

Estos resultados son superiores a los hallados por Horvarth, K. y col. en el estudio de 36 niños con autismo.

Si tratamos los trastornos gastrointestinales, infecciones intestinales por cándidas y bacterias, conjuntamente con la dieta libre de gluten y caseína y les damos los nutrientes necesarios observamos mejoría en la salud física y síntomas autísticos.

Posterior al tratamiento de los trastornos gastrointestinales y mejoría del estado nutricional y del intestino permeable podemos proceder al tratamiento de quelación para eliminar la intoxicación por metales pesados.

Recientemente (Febrero 2000) se está planteando la Teoría de la Metalotioneina por el Dr. William Walsh del Pfeiffer Treatment Center, quien descubió que la mayoría de las personas con autismo tienen disfunción de estas metalotioneinas.
La metalotioneina participa en diferentes procesos como son:

- Regulación de niveles de Cobre y Zinc,
- Detoxificación de mercurio y metales pesados
- Desarrollo y funcionamiento de sistema inmune
- Desarrollo adecuado de neuronas
- Prevención del sobrecrecimiento de levaduras en el intestino
- Producción de enzimas que metabolizan la caseína y gluten
- Respuesta a la inflamación intestinal
- Producción de ácidos gástricos
- Discrimininación de texturas y sabores en el epitelio de la lengua
- Control del comportamiento y función del Hipocampo.

El Dr. Walsh sostiene que si logramos el balance del sistema de las metalotioneinas cambiaremos el pronóstico del autismo.

Para finalizar, después de revisar todas estas nuevas alternativas y estudios biomédicos de los Trastornos del Espectro Autista, podemos concluir: que el Autismo No es un Trastorno Psiquiátrico, No es una Enfermedad Mental y podría ser el resultado de irregularidades fisiológicas y neurológicas, consecuencia de una disfunción del sistema inmunológico; por lo tanto, dentro del equipo multidisciplinario para atender a las personas con Trastornos del Espectro Autista debemos incluir profesionales de la medicina, de las áreas de Inmunología, Bioquímica, Pediatría, Genética, Nutrición, Psiquiatría, Neurología como los responsables del diagnóstico y del tratamiento médico.

No podemos dejar de mencionar que los estudios del Dr. Bernard Rimland y de Mary Coleman, desde la década del setenta son las bases para las investigaciones de los últimos 30 años.

La persona con autismo está físicamente enferma y si no es tratada adecuadamente y a tiempo, evoluciona hacia un deterioro permanente e irreparable.

BIBLIOGRAFIA

1. Baker, S., M.D. y Panghorn, J., Ph.D.: “Biomedical Assessment for Children with Autism and Related Problems”. Autism Research Institute, 1999.

2. Baker, Sidney, M.D.: “Detoxification and Healing: The Key to Optimal Health”. Keats Publishing, Inc., 1997.

3. Beck, Victoria: “Confronting Autism: The Aurora on the Dark Side of Venus”, New Destiny Educational Products, Inc., 1999.

4. Berard, Guy, M.D.: “Hearing Equals Behavior”. Keats Publishing, Inc. 1993.

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