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Evolución en el Diagnóstico
y Tratamiento del Autismo
Dra.
Lilia T. Negrón, M.D., Psiquiatra
Fundadora y Directora de SOVENIA
Sociedad Venezolana para Niños y Adultos Autistas
y del Centro Bernard Rimland
para Trastornos del Espectro Autista
El Autismo
ocupa el tercer lugar entre los trastornos del desarrollo,
es más frecuente que el Síndrome de Down y sin
embargo es muy poco conocido por el público general
y profesional, y como consecuencia de este desconocimiento
es difícil de diagnosticar y de tratar adecuadamente.
Hasta
la década del sesenta se culpabilizó a los padres
como factores causantes del mismo, pero a partir de 1964,
cuando el Dr. Bernard Rimland, Ph.D., Psicólogo y padre
de Mark, un niño con Autismo, acaba con el mito del
origen emocional del trastorno y escribe su libro “Infantile
Autism” (1964) donde plantea la posibilidad del origen
orgánico del autismo y además funda la National
Society for Autistic Children (N.S.A.C.), se comienza a hacer
investigación sobre los aspectos orgánicos del
síndrome, y al mismo tiempo se inicia el tratamiento
psicoeducativo con investigación e implementación
de estrategias específicas para enseñar a los
niños con autismo.
Una vez
que el Dr. B. Rimland platea el origen orgánico del
trastorno no solamente surgen avances en el área educativa
sino también aparecen investigadores en el área
biológica que a su vez van a ir cambiando la definición
del trastorno y sus características así como
las posibilidades de tratamientos médicos no psiquiátricos.
Por esto
vemos que se pasa de ubicarlo como una forma de Psicosis Infantil
Precoz a considerarse como un Trastorno del Desarrollo (1974).
En 1974 con las investigaciones de Mary Coleman, neuropediátra,
se empieza a hablar de Síndromes Autistas, ya se piensa
que hay diferentes tipos de Autismo:
Autismo Familiar 8%
Autismo Celíaco 10%
Autismo Purínico 22%
Y cada
tipo de autismo, por tanto tendrá un tratamiento médico
diferente. Por ejemplo con relación al Autismo Purínico
hoy sabemos que con las investigaciones del Dr. William Shaw
en Laboratorios Great Plains se p uede detectar la deficiencia
de la enzima adenilsuccinato-liasa. Sobre el Autismo Celíaco,
también hoy tenemos que se pueden medir péptidos
en orina como resultado de la incapacidad de digerir el gluten
y la caseína por deficiencia de la enzima Dipeptidil
peptidasa IV (DPPIV) y tenemos las investigaciones de Panksepp,
Reichelt y P. Shattock que terminan en la Teoría del
Exceso de Opioides.
En los
últimos años ya venimos hablando de Trastornos
del Espectro Autista, donde se incluyen un grupo de trastornos
del desarrollo que van desde el Desorden de Déficit
de Atención (DDA), el Desorden de Déficit de
Atención con Hiperactividad (DDAH), los Trastornos
Profundos del Desarrollo (TPD), el Autismo y el Síndrome
de Asperger (SA) que son trastornos con las mismas características,
pero en diferentes grados de severidad y con bases biológicas
semejantes.
Hoy podemos
decir que estos trastornos tienen una etiología multicausal
con factores genéticos, inmunológicos y ambientales
que llevan a que el niño que los sufra presente trastornos
de salud crónicos que se hace necesario diagnosticar
y tratar adecuadamente para evitar que esa condición
acompañe al sujeto por el resto de su vida.
Lo que
siempre ha preocupado a los padres y a los padres profesionales
ha sido que aún cuando ellos y los maestros, psicólogos
y terapistas se esfuercen y pongan lo mejor de sus conocimientos
y energías para enseñar al niño con autismo,
éste avanza muy lentamente y a veces también
tiene regresiones. El otro problema que han confrontado los
padres a lo largo de estos años es la escasez de profesionales
capacitados y competentes para educar a los niños con
autismo y un factor muy importante también ha sido
lo elevado de los costos de la educación y tratamiento
en el autismo.
Hoy día,
además los padres están confrontando el problema
de no encontrar profesionales de la medicina con los conocimientos
suficientes y actualizados sobre las últimas alternativas
para el diagnóstico y tratamiento adecuado para resolver
los trastornos de salud crónicos de sus hijos con autismo.
Y más grave aún, muchos profesionales médicos
en el mundo entero intentan con opiniones negativas sobre
estas últimas investigaciones, obviar el interés
y motivación de estos padres ansiosos por lograr el
mejor tratamiento para sus hijos.
Los niños
autistas han sido sometidos a exámenes complementarios
(Resonancia Magnética, Electroencefalograma, Tomografía
Computarizada de Cráneo, Determinación de Aminoácidos
en sangre y orina y muchos otros) altamente invasivos y costosos,
luego de los cuales no se les indica ningún tratamiento
efectivo y/o curativo, sino que les recetan psicofármacos
que producen efectos secundarios y ninguna o muy poca mejoría
de alguno de los síntomas del cuadro autista. Muchos
padres, y el primero de ellos es el Dr. Bernard Rimland, siempre
preocupados por encontrar el mejor tratamiento, el menos costoso
y el menos invasivo, han venido haciendo investigaciones que
ya están dando sus frutos y están llegando a
la respuesta a la pregunta que todos los padres nos hacen
a los profesionales cuando le damos el diagnóstico
de autismo a sus hijos: “¿Puede curarse el autismo?”
Nuestra
respuesta era “el autismo es una condición que
acompañará al sujeto por el resto de su vida...”
Una de
las primeras investigaciones y hallazgos positivos en el tratamiento
médico del autismo realizada por el Dr. B. Rimland,
Ph.D., en el Institute for Child Behavior Research hoy “Autism
Research Institute” , que él dirige en San Diego,
California, fue la utilización de altas dosis de vitaminas
del complejo B, o megavitaminoterapia, ya en la década
del setenta con mejorías milagrosas y casi curativas
en algunos niños con autismo.
Treinta
años más tarde entendemos científicamente
el por qué los niños con autismo tienen deficiencias
nutricionales que necesitamos restituir en el tratamiento
médico.

En ese
mismo tiempo, se empezaba a hablar de las “alergias
cerebrales”, que consistían en síntomas
de empeoramiento de la conducta cuando los niños consumían
alimentos ricos en trigo o leche, y ya muchos padres reportaban
mejoría del cuadro de autismo cuando esos alimentos
eran retirados de la dieta de sus hijos. Otro aspecto importante
señalado por el Dr. Rimland fue la selectividad de
los niños autistas en su alimentación y él
dijo “los alimentos que ellos prefieren y consumen con
más frecuencia son los que más daño les
hacen”.
En 1978
en el I Seminario Internacional de Autismo, en Madrid, el
Dr. B. Rimland dijo: “el niño autista se vuelve
adicto a la comida perjudicial.” Por ese tiempo también
se refería a los trastornos digestivos que aparecían
cuando el niño consumía eso alimentos perjudiciales
como ya ha sido demostrado científicamente por diferentes
investigadores (Wakefield, A., Horvath, K., Negrón
y col.).
El Dr. Rimland es un visionario!!!
Ha sido
duramente criticado y desvalorizado por los profesionales
de la Medicina, pero muy apoyado y valorizado por los padres
que han podido comprobar la verdad de sus investigaciones.
En 1981
apareció otro hecho insólito, los padres de
un niño informan a la colectividad que su hijo Duffy
Mayo, había mejorado después que un especialista
en Infecciones por Hongos le había indicado un tratamiento
para la Candidiasis Intestinal. Y en la Conferencia de la
Autism Society of America (A.S.A.), 1990 en Anaheim, California,
se plantearon discusiones entre padres y profesionales expertos
en autismo, porque muchos padres estaban aseverando que sus
hijos habían mejorado después del tratamiento
para la Candidiasis Intestinal, y los profesionales decían
“que tiene que ver el intestino con el autismo que es
un trastorno neurológico...”
El Dr.
William Shaw en 1991 siendo Director del Laboratorio Clínico
de Bioquímica, Endocrinología y Toxicología
de un hospital infantil descubre la relación entre
infecciones respiratorias altas, candidiasis por abuso de
antibióticos y los síntomas del autismo, así
como la mejoría del trastorno con el tratamiento antimicótico.
Así comenzamos a comprender lo que los padres de Duffy
Mayo habían informado sobre la mejoría observada
luego del tratamiento de la candidiasis. El Dr. William Shaw
ha sido pionero en la investigación de la relación
intestino/sistema nervioso.
Han pasado
años donde sólo se ha continuado aplicando estrategias
psicoeducativas muy costosas no sólo para los padres
sino para el Estado.
En la
década de los ochenta surgen investigaciones que plantean
la teoría del exceso de opiáceos en el autismo
(Panksepp, 1979; Reichelt, 1981) y muchos expertos en autismo
empiezan a utilizar drogas para disminuir este exceso de endorfinas,
como fue la utilización de Naltrexona, antagonista
opiáceo en niños autistas (Campbell, M., 1985;
Gillberg, C.,1985; Negrón, L., 1990).
Entrenamiento de Integración Auditiva
De repente
en la década del noventa aparece una madre anunciando
la “curación” de su hija Georgiana Stehli
con un tratamiento llamado “Auditory Integration Training”
(Entrenamiento de Integración Auditiva) de inmediato
el Dr. Rimland junto con el Dr. S. Edelson inician una investigación
para comprobar la veracidad de este relato publicado en un
libro “The Sound of Miracle” (1991), escrito por
Annabel Stehli, y luego de estas investigaciones, el Dr. Rimland
confirma que este tratamiento es efectivo en el autismo.
Padres Unidos: “Derrotemos el Autismo Ahora!”
Todos
los años en la Conferencia Anual de la Autism Society
of America (A.S.A.) se encuentran padres y profesionales,
así como padres profesionales con hijos con autismo
y como consecuencia de estas reuniones han surgido nuevas
vías de investigación, cuando muchos padres
han comenzado a concientizar que sus hijos, además
de tener autismo presentan una serie de síntomas físicos
semejantes, especialmente en lo referente a la frecuencia
de las infecciones de vías respiratorias superiores,
trastornos digestivos como diarrea, estreñimiento,
flatulencia, selectividad en los alimentos que consumen, aros
oscuros alrededor de los ojos, pestañas largas y muchas
otras características que motivan al Dr. B. Rimland
a convocar a un simposio patrocinado por el Autism Research
Institute y que denominan “Defeat Autism Now!”
(D.A.N.!) en Dallas, en Enero de 1995, y de ese primer simposio
se publica el llamado Protocolo del D.A.N.! que no es más
que el reporte de las opciones de evaluación biomédica
para niños con autismo y problemas relacionados. A
partir de esta primera reunión a la que asistieron
aproximadamente treinta clínicos e investigadores de
varias especialidades médicas y científicas
se sostiene científicamente que la mejor intervención
en autismo es la nutricional, inmunológica y bioquímica.
El Protocolo
del D.A.N.! representa el mejor pensamiento de las mejores
personas en el campo de la investigación en autismo,
entre ellos el Dr. Sidney Baker, M.D. y Jon Panghorn, Ph.D.,
quienes han venido trabajando juntos en la bioquímica
del autismo desde 1980.
Estamos
viendo ahora el comienzo de la luz en el autismo, lo que algunos
profesionales llamaban “recuentos anecdóticos
de padres” se está convirtiendo en realidad científica
comprobada. Actualmente se dice que el autismo es un trastorno
multi-factorial:
Genético
Inmunológico
Ambiental
Incremento de la Incidencia del Autismo
La incidencia
del autismo ha venido aumentando progresivamente en los últimos
diez años y las discusiones se centraban en que si
dicho incremento se debía a mejores diagnósticos,
por haber un mayor conocimiento de los profesionales sobre
el trastorno o si era realmente aparición de mayor
número de casos de autismo. De acuerdo con el Informe
del Departamento de Servicios del Desarrollo, de California,
se reporta un 273% de incremento del autismo en la población
de California entre 1987 y 1998, mientras que la Parálisis
Cerebral tan solo se incrementó en un 43% y la Epilepsia
en un 31%. Esto permitió calcular la incidencia de
autismo en la población de California de 1 en 312,
mientras que se venía calculando 1 en 500 nacidos vivos.
En Trenton, un poblado de New Jersey también se reportó
un aumento de la incidencia y se encontró que era de
1 en 132. Todo esto mantiene a los investigadores muy preocupados
y Walter C. Herlihy, Ph.D. Bioquímico, padre de dos
niñas con autismo y Presidente de Repligen, una compañía
biofarmaceutica encargada de desarrollar la hormona secretina
como un potencial tratamiento para el autismo, al ver este
dramático informe expresó: “ Este estudio
nos demuestra que el autismo es un grave problema médico
y nos indica la necesidad de evaluar rápidamente los
nuevos enfoques terapéuticos del mismo”. (Needham,
MA, Abril 20, 1999, Repligen Corporation).
Otro
aspecto importante reportado en este informe consiste en que
la población está siendo diagnosticada más
tempranamente, para 1987, el 35% eran diagnosticados antes
de los 4 años y en 1998 ya el 55% está siendo
diagnosticado antes de los 4 años. Además en
esta población diagnosticada cada vez más se
observa un mejor nivel intelectual y pocos niños con
retardo mental severo. En el pasado se decía que el
70% de la población autista presentaba algún
grado de retardo mental.
Este
aspecto de la edad de diagnóstico y la presencia de
niños autistas de alto nivel de funcionamiento, también
lo estamos observando en Venezuela.
Diagnóstico
antes de los 4 años de edad en el Centro Bernard Rimland
para Trstornos del Espectro Autista:
AÑOS |
PORCENTAJE |
1997 |
45.6% |
1998 |
66.4% |
1999 |
67.2% |
2000 |
52.4% |
2001
|
29.7% |
2002
|
36.8% |
Observamos que del año 1997 al año 2000 eldiagnóstico
antes de los 4 años de edad, se estaba haciendo en
el 45 al 67% de los casos que nos consultaban. Es de destacar
que para el año 2002, tan solo el 36,8% llegan al diagnóstico
antes de la edad de 4 años, aún cuando en la
mayoría de los casos los padres habían detectado
problemas en le desarrollo de sus hijos a edad temprana. ¡Cómo
podríamos explicar que nos estén llegando a
mayor edad los niños para el diagnóstico?. Suponemos
que esto se deba a que en la actualidad existe mayor divulgación
sobre el Autismo, los padres posiblemente, han consultado
a diferentes profesionales, pero éstos no les han dado
el diagnóstico correcto, los padres han perdido tiempo
pasando de un profesional a otro, o en el caso en el que les
hayan dado el diagnóstico correcto y los han referido
a terapeutas no especializados en el Autismo, los padres al
no ver evolución con esos especialistas, llegan posteriormente
a nuestro Centro en busca de un diagnóstico más
preciso y de un tratamiento apropiado y específico.
Teuvo
Rantala, Nutricionista Clínico, padre de un niño
con autismo, quien vive en Helsinki, Finlandia, y cuyo hijo
aparentemente “no presenta síntomas de autismo
después de estar con el tratamiento nutricional durante
4 años”, dice que “el no cree en que el
autismo necesariamente está asociado a retardo mental”.
Es partidario de la Teoría del Exceso de Opioides en
el autismo, y por tanto sostiene que un exceso de péptidos
provenientes del intestino se vuelven exógenos y dañinos
para el sistema nervioso central. El sistema inmune reacciona
ante la presencia constante de estos péptidos exógenos
y dañinos y esto probablemente altera al sistema inmune
(Singh, 1988, 1991, 1993); Weizman, 1982; Todd, 1985; Yonk
1990 y Warren, 1990). Los hallazgos de exámenes de
orina demuestran la presencia de eliminación elevada
de péptidos en sujetos autistas (Reichelt, Shattock).
Las investigaciones
actuales indican que los sujetos autistas desarrollan intolerancia
a la caseína de la leche y al gluten como consecuencia
de la deficiencia de ciertas enzimas y esas llamadas “alergias
cerebrales” producen una severa disfunción metabólica
cerebral. Es un hecho demostrado que una dieta especial afecta
positivamente a los sujetos autistas (Kniveberg, 1995).
Uno de
los mayores problemas que reportan las familias de los niños
autistas y que les producen agotamiento a los padres y cuidadores
es la hiperactividad, las conductas disrruptivas y los trastornos
del sueño. Teuvo Rantala expresa que él ha podido
observar y experimentar la influencia positiva de una dieta
especial en su propio hijo.



Hoshimo
(1990) dice “mientras más salvaje es el niño,
mayor es la alteración del sistema neurotransmisor”.
Para Paul Shattock, Farmacólogo, padre de un adulto
autista, investigador de la Universidad de Sunderland, Inglaterra,
el autismo es un Trastorno Metabólico en el que intervienen
factores genéticos, ambientales, infecciosos y dietéticos.
El apoya la Teoría del Exceso de Opioides y la permeabilidad
intestinal resultante de anomalías genéticas
o envenenamiento con pesticidas y metales pesados. Las consecuencias
de un desorden metabólico son compatibles con los fenómenos
genéticos, epidemiológicos, anatómicos,
inmunológicos, psicológicos y conductuales asociados
a este síndrome.
Teoría
del Exceso de Opioides
Según
Paul Shattock, el Autismo puede ser una consecuencia de la
acción de péptidos de origen exógeno
que afectan la neurotransmisión dentro del Sistema
Nervioso Central. Aumento de los péptidos por deficiencia
de enzimas endopeptidasas por déficit de cofactores
como vitaminas y minerales, y aumento de la permeabilidad
de las paredes intestinales por deficiencia del Sistema Fenol-Sulfuro
Transferasa.
La Cándida
aumenta la permeabilidad intestinal y produce Arabitol y Arabinosa
y cualquier sustancia que utilice el sistema Fenol-Sulfuro
Transferasa también aumenta la permeabilidad de la
pared intestinal (Acetaminofen, cítricos, chocolate,
manzana).
La Teoría
del Exceso de Opioides nos aclara la percepción que
tiene el público no médico sobre las personas
con autismo. En muchos casos de nuestro Centro de Diagnóstico,
(SOVENIA) hemos oído expresiones como “parece
que está drogado” para referirse a algún
niño con autismo y en el caso de adultos, a algún
padre le han reclamado por permitir que su hijo “se
drogue de esa forma” cuando alguno de nuestros adultos
autistas han tenido una conducta inadecuada o disrruptiva
en lugares públicos. Es cierto, el exceso de exorfinas,
péptidos exógenos, interfieren la neurotransmisión
a nivel sináptico y para disminuir la fuerza de los
impulsos sensoriales. Así vemos que la percepción
de sonido, gusto y la propiocepción se encuentran alteradas
en las personas con autismo y esto podría explicar
la preferencia de las personas autistas por sabores fuertes
por lo que algunos padres se ven en la necesidad de esconder
alimentos como cebolla, condimentos como sal, ajo, porque
sus hijos los consumen en exceso. También la inadecuación
del sistema vestibular puede ser por el exceso de opioides,
pues se inhibe la transmisión de impulsos y no se marean
al girar o balancearse. En fin, todos los síntomas
del autismo se pueden explicar por la alteración de
la neurotransmisión. (Ver. Figuras 1 y 2).
Teuvo
Rantala, hablando del rendimiento intelectual de los niños
autistas dice “no hay nada anormal con su nivel intelectual,
solamente están presos por sus alergias cerebrales”.
Nos preguntamos entonces, ¿cómo pueden aprender
si están ausentes de todo por ese exceso de opiáceos?
En el
autismo hay un proceso tóxico más que “alérgico”.
(Ver gráfica Dr. Rantala)
Autismo ¿Intolerancia o Alergia?
La Dra.
Waring (1993) describe que el 90% de los niños autistas
tienen deficiencia en una enzima hepática llamada Fenolsulfurotransferasa
y por lo tanto no pueden eliminar los componentes tóxicos
que contienen sulfuros.
El exceso
de exorfinas produce destrucción de tejido nervioso
y no sabemos lo que le puede haber pasado al sistema nervioso
de un niño desde el momento de su nacimiento hasta
el momento en que es diagnosticado, pues sabemos que el diagnóstico
en la mayoría de los países se hace entre los
3-5 años, y posiblemente ya probablemente hay algún
daño cerebral.
El Síndrome
Autista envuelve un mal funcionamiento cerebral. El mal funcionamiento
cerebral es secundario a la neurotoxicidad de químicos
ambientales a los que el individuo es expuesto durante la
gestación y/o en el momento después del nacimiento.
Y mientras más temprano es el insulto ambiental, más
severo es el cuadro de autismo
De esto
podemos fácilmente deducir que un DIAGNOSTICO TEMPRANO
es ahora mucho más importante, pues si sabemos que
ese niño nació con un cociente intelectual normal
y por la falta de un diagnóstico y tratamiento precoz
lo podemos convertir en un niño con retardo mental
severo y una conducta difícilmente controlable por
medicación y/o modificación de conducta, es
mayor nuestra responsabilidad como profesionales sobre el
futuro de ese niño.
Existe
un Cuestionario para detección de riesgo de autismo
a los 18 meses de edad desarrollado por Baron Cohen y sus
colaboradores en 1992 y para el cual el Médico tan
solo necesita 20 minutos para completarlo.
Este
Cuestionario es importante para niños de alto riesgo
y/o que tienen hermanos mayores con Autismo. CHAT (Checklist
for autism in Toddlers).
Síntomas más frecuentes antes de los
2 años (en grupo de niños del Centro
Bernard Rimland para Trastornos del Espectro Autista:
No
habla ni balbucea - 40%
Sin cotacto Visual - 34%
No responde a la voz - 34%
Juega con las manos - 34%
Se aisla - 31%
No juega - 31%
No alza los brazos - 20%
En la
experiencia de nuestro Centro Bernard Rimland para Trastornos
del Espectro Autista, estamos viendo niños diagnosticados
a los 16-30 meses en lo que la aplicación inmediata
del tratamiento nutricional y con altas dosis de vitaminas,
los síntomas de autismo han desaparecido casi totlamente
en tiempos tan cortos como 4 meses.
Especialista |
1981-85 |
1986-87 |
2001 |
2002 |
| Pediatras |
65% |
86% |
88%
|
41.25% |
| Neurólogos |
15% |
77% |
32% |
21.25% |
| Foniatras |
5% |
75% |
23%
|
|
| Psicólogos
|
5%
|
69% |
62%
|
15.6% |
| Psiquiatras |
10% |
43%
|
27% |
7.5% |
| Terapeutas
del Lenguaje |
|
|
33%
|
3.75% |
| O.R.L.
|
|
|
32%
|
3.75% |
Los Pediatras son los especialistas más consultados
y los primeros a los que acuden los padres, mientras que los
Psiquiatras son los menos solicitados para responder a las
interrogantes de los padres.
El resto
de nuestros niños, cuyos padres creen en la Teoría
del Exceso de Opioides y en el beneficio del tratamiento nutricional
y la megavitaminoterapia asociada a la intervención
psicoeducativa con el programa TEACCH han mostrado mejorías
significativas en su desarrollo y disminución de los
síntomas de autismo en un período de tiempo
menor que el que se necesitaba anteriormente sin el empleo
de la terapia nutricional y de vitaminas. Esta mejoría
se refleja en el resultado de las pruebas aplicadas en la
re-evaluación anual de rutina de nuestros niños
atendidos en el Centro Bernard Rimland para Trastornos del
Espectro Autista y en las observaciones y reportes de familiares,
terapeutas y maestros de estos niños en ambientes diferentes
al de nuestro Centro.
La atención
médica de estas alteraciones metabólicas, inmunológicas,
infecciosas, micóticas, enzimáticas que se presentan
en el autismo ha traído muchas discusiones y oponentes,
algunos han considerado que las mejorías reportadas
por los padres son tan solo anécdotas o ilusiones de
esos padres que desean ver a su hijo salir del autismo. El
Dr. Rimland plantea que “también fueron relatos
anecdóticos los informes sobre la matanza de judíos
y por eso la Cruz Roja no intervino para evitarlos; cuando
se descubrió que la nicotina del cigarrillo era causante
del Cáncer Pulmonar, pasaron años antes de que
se prohibiera la venta de cigarrillos a menores de edad y
cuando se descubre que las deficiencias de Acido Fólico
en mujeres embarazadas era causa de Espina Bífida en
el feto, también pasaron años comprobando este
hecho científicamente antes de empezar a indicarle
Acido Fólico a las mujeres embarazadas.” Es por
esto que Rimland y los padres de niños con autismo
dicen que “no pueden seguir esperando a que los científicos
comprueben todos estos hallazgos, porque para entonces ya
habrá pasado el tiempo para sus hijos todavía
pequeños.” Estos padres profesionales son de
Estados Unidos, Inglaterra, Finlandia y están encontrando
los mismos resultados.
Resultado del Tratamiento Nutricional
Dieta
Libre de Gluten y de Caseína
·
Normaliza o incrementa el deseo de comunicarse
· Normaliza el contacto visual
· Aumenta la concentración
· Finalizan los problemas de sueño
· Disminuye la percepción distorsionada
· Finalizan las crisis de rabia
· Disminuyen las reacciones de pánico en lugares
desconocidos
· Se incrementa la comprensión en el lenguaje
hablado
· Aumenta la habilidad para aprender palabras y lenguaje
oral
· Normaliza la función intelectual
Ultimos
Hallazgos Científicos
En el
año 1996, Victoria Beck, madre de profesión
Astrónoma, descubre que su hijo Parker de 2 años
y medio, quien presentaba trastornos digestivos severos desde
el nacimiento y que a los 18 meses, después de recibir
la vacuna Triple Viral presenta todos los síntomas
de autismo, y a pesar de estar en control médico, haberle
hecho todo tipo de evaluaciones médicas altamente especializadas,
no mejoraba con ningún tratamiento aplicado ni sus
trastornos digestivos ni sus síntomas de autismo. Es
así como insiste en que lo evalúen para investigar
una posible Enfermedad Fibroquística del Páncreas,
pues los estudios para diagnóstico de Enfermedad Celíaca
habían resultado negativos. Así finalmente logra
hacerle esta evaluación y tres semanas después
de la primera aplicación endovenosa de Secretina comienzan
a aparecer lenguaje, control de esfínteres, mayor atención
y concentración, mejor y más imitación
de movimientos y canciones, responde a lenguaje gestual, comienza
a dibujar una cara y nombrar las partes de la misma, mantiene
contacto visual el 75% de las veces, se le normalizan los
movimientos intestinales, empieza a asociar los objetos con
las palabras. De inmediato ella relaciona la mejoría
violenta de Parker con la aplicación de alguna sustancia
durante la evaluación; pero a pesar de su insistencia
ante el equipo médico que lo evaluó, estos se
niegan a reconocer que esa mejoría fuese real. Sus
esfuerzos llegaron hasta encontrar a un padre médico
que se ofrece para repetir la misma experiencia con su niño
también autista, pero para eso necesita el informe
médico de Parker y el Hospital se niega repetidamente
a entregarlo, hasta que los Beck encuentran un abogado que
demanda al Hospital y consigue el informe y descubre que estos
médicos estaban usando el informe y videos de Parker
para obtener la patente de Secretina en el tratamiento del
autismo. Esta patente se la otorgan luego a Victoria Beck,
pues fue ella quien realmente descubrió la asociación
entre la mejoría de su hijo y la Secretina. Esta patente
fue donada por los Beck al Autism Research Institute que dirige
el Dr. Rimland con el objeto de obtener mayores fondos para
investigación en el área de autismo.
¿Será
este descubrimiento el camino para llegar a la curación
del autismo? El Dr. Rimland ha dicho “la Secretina es
el mayor descubrimiento en autismo después del Entrenamiento
de Integración Auditiva.”
Han pasado
3 años desde que Victoria Beck empezó a observar
la mejoría en Parker, Parker sigue mejorando, ya tiene
5 años y medio y el 70% de más de 3.000 personas
(niños, adolescentes o adultos) a los que se les ha
aplicado una primera dosis endovenosa de Secretina han mostrado
mejoría y el 80% han mostrado mejoría luego
de la segunda dosis. Repligen, industria biofarmaceútica
con W. Herlihy, bioquímico y padre de dos niñas
autistas está investigando la posibilidad de obtener
una secretina humana o sintética, la dosis apropiada,
la vía de aplicación menos invasiva y más
efectiva y los mecanismos de acción.
Está
demostrado que en Parker Beck y en el niño autista
hijo del médico que aplicó Secretina a su hijo
para ayudar a Victoria en sus investigaciones, mejoró
el flujo sanguíneo cerebral según los resultados
pre y post-secretina en la Tomografía por Emisión
de Positrones.
Las investigaciones
actuales están dando evidencias comprobables de cambios
a nivel del sistema nervioso central con la aplicación
de Secretina, entonces, ¿por qué tantas opiniones
negativas hacia este posible tratamiento del autismo que es
una esperanza para padres y niños? Victoria Beck dice
sobre esto en su libro: “Confronting Autism: The Aurora
on the Dark Side of Venus” : “Acaso los médicos
han demostrado que el uso de psicofármacos mayores
que indiscriminadamente se han indicado a los niños
autistas producen cambios comprobables por exámenes
especializados en el sistema nervioso central de nuestros
niños?......
Después
de los hallazgos sobre la secretina se han realizado investigaciones
sobre la intoxicación por metales pesados y sus efectos
en niños con la base genética que permita que
desarrollen los síntomas característicos del
autismo. Se habla del autismo como una forma de intoxicación
por Mercurio.
La investigación
sobre la intoxicación por Mercurio se inicia debido
a que muchos padres empezaron a reportar que sus hijos comienzan
a presentar características de autismo después
de la aplicación de ciertas vacunas. Se descubre que
las vacunas tienen como preservante el Ethyl-Mercurio (Thimerosal).
Se asocia la Candidiasis recurrente a la intoxicación
por Mercurio al igual que los trastornos digestivos.
El incremento
de la incidencia de los trastornos del espectro autista se
considera consecuencia del Mercurio, motivado a que hasta
la década del 80 tan solo se le aplicaban a los niños
menores de 2 años, ocho vacunas y para la década
del 90 se llegan a aplicar 22 vacunas.
Cuando
hablamos de la intoxicación por metales pesados incluyendo
el mercurio, plomo, aluminio, cadmio, antimonio como factor
causal de los trastornos del espectro autista no podemos dejar
de recordar que Mary Coleman, neuropediatra en su investigación
sobre los síndromes autistas en el año 1974
encontró que un 25% de los padres habían estado
en contacto con tóxicos, químicos, mientras
que la incidencia de personas que estaban expuestas a químicos
por razones de trabajo en Estados Unidos era 1,1% de la población
para ese año.
El estudio
de Mary Coleman también mostró niveles elevados
de zinc en los niños evaluados y entre los padres encontró
un alto porcentaje de hipotiroidismo.
El efecto
de los metales tóxicos sobre el intestino es responsable
de los trastornos digestivos y el virus del sarampión
encontrado por el Dr. A. Wakefield es el causante de la “Enterocolitis
Sarampionosa”.
La mayoría
de los niños autistas presentan trastornos gastrointestinales
que se manifiestan en síntomas como diarrea persistente,
constipación, dolor abdominal con flatulencia.
En el
estudio histológico de 23 niños autistas de
nuestro Centro Bernard Rimland en Caracas encontramos:
Esofagitis
por RGE 86,95%
Esofagitis eosinofilica 4,34%
Esofagitis Hiperplasia linfoidea 4,34%
Gastritis
crónica activa por H. Pilori 52,17%
Gastritis crónica moderada sin H. Pilori 54,83%
Duodenitis
crónica severa por Giardiasis 73,91%
Duodenitis crónica severa sin Giardiasis 26,08%
Colitis
crónica activa severa con
Hiperplasia linfoidea 73,91%
Colitis crónica activa severa sin
Hiperplasia linfoidea 26,09%
Estos
resultados son superiores a los hallados por Horvarth, K.
y col. en el estudio de 36 niños con autismo.
Si tratamos
los trastornos gastrointestinales, infecciones intestinales
por cándidas y bacterias, conjuntamente con la dieta
libre de gluten y caseína y les damos los nutrientes
necesarios observamos mejoría en la salud física
y síntomas autísticos.
Posterior
al tratamiento de los trastornos gastrointestinales y mejoría
del estado nutricional y del intestino permeable podemos proceder
al tratamiento de quelación para eliminar la intoxicación
por metales pesados.
Recientemente
(Febrero 2000) se está planteando la Teoría
de la Metalotioneina por el Dr. William Walsh del Pfeiffer
Treatment Center, quien descubió que la mayoría
de las personas con autismo tienen disfunción de estas
metalotioneinas.
La metalotioneina participa en diferentes procesos como son:
- Regulación
de niveles de Cobre y Zinc,
- Detoxificación de mercurio y metales pesados
- Desarrollo y funcionamiento de sistema inmune
- Desarrollo adecuado de neuronas
- Prevención del sobrecrecimiento de levaduras en el
intestino
- Producción de enzimas que metabolizan la caseína
y gluten
- Respuesta a la inflamación intestinal
- Producción de ácidos gástricos
- Discrimininación de texturas y sabores en el epitelio
de la lengua
- Control del comportamiento y función del Hipocampo.
El Dr.
Walsh sostiene que si logramos el balance del sistema de las
metalotioneinas cambiaremos el pronóstico del autismo.
Para
finalizar, después de revisar todas estas nuevas alternativas
y estudios biomédicos de los Trastornos del Espectro
Autista, podemos concluir: que el Autismo No es un
Trastorno Psiquiátrico, No es una Enfermedad Mental
y podría ser el resultado de irregularidades fisiológicas
y neurológicas, consecuencia de una disfunción
del sistema inmunológico; por lo tanto, dentro del
equipo multidisciplinario para atender a las personas con
Trastornos del Espectro Autista debemos incluir profesionales
de la medicina, de las áreas de Inmunología,
Bioquímica, Pediatría, Genética, Nutrición,
Psiquiatría, Neurología como los responsables
del diagnóstico y del tratamiento médico.
No
podemos dejar de mencionar que los estudios del Dr. Bernard
Rimland y de Mary Coleman, desde la década del setenta
son las bases para las investigaciones de los últimos
30 años.
La persona con autismo está físicamente enferma
y si no es tratada adecuadamente y a tiempo, evoluciona hacia
un deterioro permanente e irreparable.
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