Doctorados Honoris Causa

17 de Junio 2015

UAG ENTREGA HONORIS CAUSA A ALEJANDRO RAMÍREZ

UAG ENTREGA HONORIS CAUSA A ALEJANDRO RAM͍REZ

Por Alfredo Arnold/

La educación es la mayor fuerza transformadora de los individuos y la principal fuerza civilizatoria de la humanidad. No hay país que pueda llamarse civilizado si su población no está educada. No hay país que haya alcanzado un nivel alto de desarrollo humano sin un sistema educativo de calidad. El mayor reto que enfrenta México hoy es elevar el nivel educativo de los mexicanos, cerrar la brecha de conocimiento y capacidades entre los que han tenido la oportunidad de adquirir una educación superior e insertarse en el mundo moderno, y los que no.

Así lo afirmó el empresario y filántropo mexicano Alejandro Ramírez Magaña Director General de Cinépolis, en su discurso de aceptación del Doctorado Honoris Causa que por su contribución al desarrollo empresarial y a la promoción social en nuestro país le otorgó la Universidad Autónoma de Guadalajara. El solemne acto académico que presidió el Rector Lic. Antonio Leaño Reyes, tuvo lugar en el auditorio “Dr. Luis Garibay Gutiérrez” de la UAG.

Con la representación del Gobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, estuvo en el presídium el secretario de Desarrollo Económico de Jalisco, José Palacios Jiménez.

SE DESPERDICIA EL TALENTO

La gran mayoría de los problemas sociales y económicos que enfrenta México tienen su origen en el pobre nivel educativo de su población. Es cierto que nuestro país posee abundantes recursos naturales, como petróleo, gas natural, minerales, bosques, litorales extensos, una gran biodiversidad y una posición geográfica privilegiada, “pero en la actualidad los recursos naturales no determinan la riqueza de las naciones. En el presente el capital humano es, en gran medida, lo que determina la riqueza de un país”, dijo Ramírez Magaña, Director General de Cinépolis, la compañía más grande de exhibición cinematográfica en América Latina.

Lamentablemente, éste es precisamente el activo más desaprovechado de México, el más subvalorado, el más desperdiciado, ya que a los 15 años, la mitad de los jóvenes mexicanos ya abandonaron la escuela, y de los que siguen escolarizados, la mitad aproximadamente obtiene calificaciones reprobatorias en la prueba PISA.  “Esto significa que tres cuartas partes de los jóvenes mexicanos no está adquiriendo los conocimientos básicos para continuar aprendiendo a lo largo de toda la vida”, añadió Ramírez.

Dijo que el serio problema de pobreza y desigualdad que tiene México, se explica por la desigualdad que existe en los años de escolaridad de la población: el diez por ciento más rico de la población tiene 8.3 años más de escolaridad que el diez por ciento más pobre. Además, la diferencia en la calidad de la educación es drásticamente diferente entre los más ricos y los más pobres.

Por lo anterior, es necesario proporcionar mecanismos de apoyo para que los estudiantes puedan permanecer más tiempo en la escuela. “Las perspectivas de un joven mexicano que no logra obtener un grado de educación superior hoy en día son reducidas”.

Aseguró que en México, “estudiar es muy buena inversión porque los retornos individuales a la educación son altos”: el ingreso promedio aumenta entre un 10 y un 12 por ciento por cada año adicional de educación básica, y mucho más pronunciados a partir de la educación media superior y superior. “En otras palabras, para tener perspectiva real de movilidad social en nuestro país es necesario ir a la universidad”, pero sólo el 28.6% de los estudiantes mexicanos en edad de ir a la universidad lo hacen.

Hay mucho que podemos aprender de otros países, dijo Ramírez Magaña y citó el caso de Corea del Sur, que en sólo tres décadas logró que el índice de jóvenes universitarios pasara del 31 al 98 por ciento.

En cuanto al factor de la calidad, dijo que “lo que determina el éxito o fracaso de un sistema educativo es la calidad de sus maestros, ningún sistema educativo puede exceder la calidad de sus docentes”.

Por lo tanto, “el sistema educativo tiene que volverse mucho más selectivo, debe diseñar sistemas de capacitación y entrenamiento continuos más completos y debe de evaluar de manera rigurosa el desempeño docente, premiar a los buenos maestros y tomar acción sobre los malos”.

Reconoció a la reforma educativa como la más importante de todas las reformas estructurales promovidas por el gobierno del Presidente Peña Nieto, “porque es la que verdaderamente tiene el potencial de transformar la economía y la sociedad mexicanas en el largo plazo. El gran reto que tenemos ahora es su implementación”.

Ramírez estableció la gran diferencia que existe entre información y conocimiento: “Es verdad que el internet es una fuente casi infinita de información. Pero información no es conocimiento. Para que la información se vuelva conocimiento debemos ser capaces de discernir entre fuentes y métodos de investigación, debemos poder procesar la información, cuestionarla, criticarla y utilizarla para sentar los cimientos del pensamiento libre. La esencia de la educación es la de desarrollar el pensamiento libre. En este sentido, la educación es la herramienta más poderosa para conquistar la libertad”.

Hizo un reconocimiento a los buenos maestros “que son origen del cambio”: los que enseñan e inspiran en el aula, los que motivan a sus alumnos a leer, los que ejercen en condiciones muy adversas, con grupos multigrado, en zonas apartadas del país, con familias empobrecidas y marginadas, con estudiantes desnutridos y papás ausentes por la migración laboral.

Así mismo, refirió acciones de apoyo a la educación promovidas por la agrupación “Mexicanos Primero”, de la cual preside el capítulo Michoacán.

Finalmente, Ramírez Magaña externó su felicitación a la Universidad Autónoma de Guadalajara “por la extraordinaria labor educativa que ha realizado durante los últimos ochenta años. Gracias a su gran compromiso educativo y a su maravillosa labor docente, generaciones de jóvenes de Jalisco, de México y del mundo han encontrado alas para volar”.

EDUCACIÓN EN VALORES

Al dar respuesta a la tesis doctoral de Alejandro Ramírez Magaña, el Vicerrector General de la UAG, Lic. Antonio Leaño del Castillo, señaló que los conceptos vertidos por el sustentante confirman la vigencia de la célebre frase el co-fundador y Rector Vitalicio de la UAG, don Antonio Leaño Álvarez del Castillo: “México será en el futuro lo que sea su educación”.

Señaló que la educación superior constituye uno de los activos más valiosos de la sociedad contemporánea ya que permite verdaderamente ascender en el estrato social. “No sólo es un medio que favorece la movilidad y cohesión sociales, sino que resulta crucial para impulsar el desarrollo de los países”, y por lo tanto, genera gran preocupación la insuficiente cobertura de la educación superior en nuestro país.

Aseguró que las metas nacionales de incremento en cobertura no podrán ser alcanzadas sin la participación de la educación privada, por lo tanto es fundamental fomentar la participación de la iniciativa privada en este sector.

Reconoció  que en los años recientes el financiamiento federal ha crecido de manera significativa, permitiendo una sensible mejora de diversos indicadores financieros del sistema educativo. “Sin embargo, todavía estamos lejos de destinar el uno por ciento del PIB para la educación superior, meta establecida como deseable por diversos actores del sector”.

Dijo que México atraviesa una gran crisis de valores, “por eso las universidades tenemos la gran responsabilidad y oportunidad de retomar con gran energía modelos educativos basados en valores que promuevan la formación de hombres y mujeres de bien que trasciendan en la sociedad”. En la UAG, afirmó, “la formación en valores ha sido desde su fundación y seguirá siendo la columna vertebral de nuestro modelo académico”.

Finalmente, señaló que la mayor responsabilidad y reto que enfrenta la educación superior “es la formación de verdaderos líderes que sean el motor de crecimiento y desarrollo de nuestra sociedad. Sin liderazgo no puede haber ni presente ni futuro”.

80 ANIVERSARIO

La entrega del Doctorado Honoris Causa al empresario Alejandro Ramírez Magaña se enmarcó dentro de los festejos que ha organizado la Universidad Autónoma de Guadalajara con motivo del 80 Aniversario de su fundación.

Éste es el Doctorado Honoris Causa número 103 que otorga la UAG en ocho décadas. El primero fue al filósofo, político y educador José Vasconcelos.

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