COLOQUIO
ESTUDIANTIL
Por Ismael Flores Hernández
Investigaciones, literatura, ensayos, poemas y trabajos académicos conformaron las actividades del IV Coloquio Estudiantil organizado por la Escuela de Filosofía y Letras y Antropología de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), evento efectuado en el Aula Hermann Neuberger y coordinado por la Lic. María Cristina Ruiz de Hernández, Directora de la misma. Teniendo como finalidad compartir experiencias académicas a través de los trabajos e investigaciones realizadas durante el semestre 2001/01, alumnos de Literatura, Antropología, Arqueología e Historia compartieron sus logros académicos mediante los cuales se apreció el trabajo realizado en cada una de estas Carreras. El evento fue inaugurado por el Lic. Ismael Zamora Tovar, Coordinador Académico del Área de Humanidades, quien reflexionó sobre la importancia del mismo, ya que muestra el esfuerzo y trabajo que realizan los estudiantes cada semestre, abriendo un espacio académico. 13
de marzo, primer día de actividades. Ensayos de historia. El representante del octavo semestre de Historia, Antonio Rolón Velázquez, expuso el ensayo titulado: Relaciones Diplomáticas México-Vaticano, planteando algunos antecedentes de las actuales relaciones entre ambos Estados.
El ensayo retrocede hasta la conflictiva época de la Independencia, cuando el Real Patronato, privilegio de la Corona Española para nombrar o presentar candidatos a beneficios vacantes eclesiásticos, principalmente obispos, se convirtió en un problema, pues había estado en manos de los Virreyes, pero éstos dejaron de tener mando alguno a raíz de la proclamación de la Independencia. Había que esperar el fallo de la Santa Sede, de otorgar o no el beneficio al Imperio. El Papa Pío VII (1800-1823) no quiso ni pudo dejar la suerte de la Iglesia en manos de cualquier gobierno, ni aun en el de Iturbide. Entonces quedaron suspendidas las relaciones entre México y El Vaticano. La separación de la Iglesia y el Estado menciona Rolón no fue decretada por las logias masónicas; lo hicieron las autoridades eclesiásticas por las razones aducidas por el Papa (los asuntos de la Iglesia no los puede manejar cualquiera), pero las tropelías cometidas por los liberales en contra de la Iglesia y del Imperio de Iturbide: la desamortización de bienes, asesinato y la expulsión de las órdenes religiosas, etcétera, son más que suficientes para justificar este rompimiento. Rolón también indicó que fue hasta el año de 1836, con el Papa Gregorio XVI (1831-1846), cuando el Estado Vaticano reconoce al México independiente y en 1865 deja de haber relaciones nuevamente con el Vaticano, porque Maximiliano hizo imperiales las Leyes de Reforma, que se había comprometido a derogar ante el papa Pío IX. Después de 127 años, el 24 de noviembre de 1992 durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, se restablecen relaciones, se reconoce la personalidad jurídica de la Iglesia y se otorga la libertad religiosa y de enseñanza.
Citó las reformas que Salinas de Gortari, Artículo 13 constitucional. Ratificando la educación pública laica, pero reconociendo el principio de libertad de educación, quitando el impedimento legal para que las instituciones religiosas la impartan; Art. 24, sobre la libertad de creencia; Art. 130, que determina la personalidad jurídica, el establecimiento de la asociación religiosa y el derecho al voto. Antes de finalizar mencionó que un personaje que fungió como moderador y equilibrio en el restablecimiento de esta relación fue el Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, quien fue asesinado en el aeropuerto de Guadalajara en 1993.
ARMAS DE LA CONQUISTA Una
de las intervenciones más interesantes, tanto por la temática
como por los elementos didácticos utilizados para su exposición,
fue sin duda la que presentaron los alumnos del cuarto semestre de Historia.
El título de la misma fue: Armas de la conquista y conquistadores. El alumno Refugio Magallanes Sandoval fungió como coordinador, presentó el tema y expuso la participación de Cristóbal de Olid en la Conquista, quien fue uno de los capitanes más capaces al mando de don Hernán cortés. A Olid le tocó venir hacia las tierras de Michoacán, Jalisco y Nayarit, las cuales quedaron bajo el mando de la Corona Española casi en forma pacífica, principalmente Michoacán, desgraciadamente cuando fue designado para ir a explorar Honduras, fue mal aconsejado por Diego de Velázquez y pretendió conquistar por cuenta propia. Jeniffer Araiza habló del capitán Pedro de Alvarado, quien asentó el dominio hispánico en Tutepec y otras partes de la Mixteca, para marchar hacia Guatemala por órdenes de Cortés. Del soldado y crónica de la Conquista trató Erick Alberto; Laura Ilda Romo Limón de Gonzalo de Sandoval quien amplió el radio de la Conquista hasta las costas del Golfo, por Huatusco, a fines de 1521. El apoyo técnico basado en imágenes, letreros y sonido, todo computarizado, corrió a cargo de Miguel Ángel Bautista, Raúl Zamora Echeverría y Manuel Oceguera. Los alumnos del cuarto semestre invitaron en su espacio correspondiente al Lic. José Antonio Jiménez Díaz, quien habló de don Agustín de Iturbide, libertador de México, personaje satanizado por la historia oficial.
EL LIBERTADOR El licenciado Jiménez señala que la mentira es la compañera inseparable de la Historia y en el caso concreto de México pone de manifiesto cómo la mayoría de los mexicanos hemos permitido que una minoría haga de la Historia un foro para la expresión de sus tendencias políticas, por tanto: En nuestra historia, los protagonistas y hechos, no sólo se han desvirtuado en su momento histórico, sino que se han ido deformando con el transcurso del tiempo, subordinando los conceptos y las ideas a las figuras y a las imágenes1.
Visión Maniquea de la historia. Iturbide
el malo y Juárez el bueno. Los dos casos más concretos para ilustrar tal proposición son don Agustín de Iturbide y don Benito Juárez. Los enemigos políticos de Iturbide valiéndose de su fuerza grupal y de la buena fe del Emperador, se confabularon en su contra. En
el Congreso los diputados Santa María, Michelena, Ramos Arizpe,
Iturribaría, Mayorga y Rocafuerte, entre otros, pertenecientes
a la masonería escocesa, ¡siempre las ideas políticas!,
maniobraron para destronar a Iturbide; pero desde entonces empezó
a intervenir un elemento nefasto para México, la influencia de
los Estados Unidos de Norteamérica. El agente confidencial de
los EE.UU. en México, Joel R. Poinsett consideraba a Iturbide
como un estorbo pues había rechazado la petición de los
vecinos del norte, consistentes en la entrega de Texas, Nuevo México,
las dos Californias y la mayor parte de Coahuila y Sonora. El destino de Iturbide quedó marcado desde entonces: Si Poinsett lograba el cambio de límites propuesto por el gobierno angloamericano, se reconocería a Iturbide, si no, había que derrocar al Emperador2.
Los hechos no se pueden negar, Iturbide fue derrocado y después asesinado; posteriormente los Estados Unidos se apoderaron de más de la mitad del territorio mexicano, aunque no todo el que estaba comprendido en la petición de Poinsset. Actualmente a Iturbide no se le reconoce como Padre de la Patria, no obstante haber sido el consumador de la Independencia, por el contrario es catalogado como ambicioso y traidor, un apestado de la Historia3. En cambio, Benito Juárez, Presidente inconstitucional de los Estados Unidos Mexicanos, porque él solo se nombró, y si esto fue válido dejó de serlo cuando en ese mismo año, sin permiso del Congreso, como lo marca la Constitución Mexicana, salió del país, como Presidente y para obtener el apoyo de Estados Unidos, se atrevió a firmar un documento en el cual se comprometió: 1o. Entrega de Baja California a Estados Unidos; 2o. Cesión a éstos, de derechos de tránsito por Tehuantepec y por la frontera norte, hasta Guaymas y Mazatlán, mediante caminos que serían protegidos por Estados Unidos (Tratado McLane-Ocampo, 4 de abril de 1859)4.
El Tratado no llegó a concretarse, pero la intención es elocuente. Por otra parte a Juárez es imputable el gran robo que hizo a los mexicanos, con la Ley de Desamortización de los bienes de la Iglesia, lo cual no fue más que una vil obra de rapiña; y decimos a todos los mexicanos, porque las iglesias, tanto su finca como sus tesoros pertenecen al pueblo quien los paga con sus limosnas. No obstante haber sido un usurpador de la Presidencia, ladrón de los bienes del pueblo en la persona de la Iglesia y asesino de la inocencia de los niños con la educación laica, es el santon de la Historia oficial. El héroe de las calles principales en toda la República, de quien hasta hace poco se reproducían en cantidad industrial bustos y fotografía. Conclusión 1Trilogía
de los Satanizados. José Antonio Jiménez Díaz.
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