
El adecuado manejo, lavado y preparación de los alimentos son fundamentales para reducir el riesgo de enfermedades gastrointestinales.
El brote de ciclosporiasis en Estados Unidos ha generado preocupación por los casos de diarrea intensa registrados en distintos estados del país.
Una de las situaciones que más ha llamado la atención es que más de mil 600 casos habrían sido rastreados a sucursales de comida rápida y relacionados con el consumo de lechuga rayada utilizada en algunos de sus productos, situación que derivó en el retiro de este alimento para evitar una mayor propagación del brote.
Sin embargo, es importante evitar el alarmismo y entender cómo funciona esta infección, ya que no se transmite de persona a persona.
La ciclosporiasis es una infección provocada por Cyclospora cayetanensis, un parásito o protozoo que puede llegar al organismo a través del consumo de agua o alimentos contaminados con sus quistes.
El lavado adecuado de frutas y verduras ayuda a prevenir infecciones.
A diferencia de las infecciones bacterianas, la transmisión de este parásito ocurre principalmente por la vía fecal-oral.
Esto significa que el agua utilizada para el riego o lavado de frutas y verduras puede contaminarse con materia fecal que contenga los quistes del microorganismo.
Estos pueden llegar a los alimentos, particularmente aquellos que se consumen crudos, como lechuga, albahaca, cilantro, algunas verduras de hoja y berries.
Para que el parásito se vuelva activo, deben presentarse condiciones específicas de temperatura y humedad, por lo que no se trata de una infección que se presente de manera común en cualquier circunstancia.
¡Te podría interesar!
Las verduras de hoja pueden representar un riesgo particular debido a la textura de sus superficies. Sus pliegues y espacios pueden facilitar que los quistes permanezcan adheridos y dificultar su eliminación durante una limpieza superficial.
Por ello, incluso cuando se adquieren productos que ya fueron lavados o que están listos para consumir, se recomienda realizar una revisión y un lavado adicional en casa.
En el caso de las lechugas, la recomendación es separar las hojas y realizar un lavado individual bajo el chorro de agua, acompañado de una fricción cuidadosa para ayudar a desprender los quistes.
La Cyclospora puede transmitirse mediante alimentos o agua contaminada.
En este caso la acción mecánica es fundamental: más que intentar eliminar el parásito mediante un agente químico, el objetivo es desprender los quistes de la superficie del alimento.
Aquí lo que queremos no es tanto matarlos, es desprenderlos y que salgan del alimento.
Debido a que Cyclospora forma quistes, estos pueden presentar resistencia a algunos agentes químicos utilizados de manera habitual, como cloro, alcohol, vinagre o plata coloidal.
Por esta razón, para reducir el riesgo de exposición a este parásito, la recomendación es poner especial atención en el lavado mecánico, con fricción y tallado cuidadoso de las hojas.
Esto no significa que los procesos habituales de desinfección de frutas y verduras pierdan utilidad.
Los métodos utilizados comúnmente en casa continúan siendo efectivos frente a virus y bacterias; sin embargo, en el caso particular de este parásito, es necesario reforzar el lavado físico de los alimentos.
Una de las diferencias entre las infecciones bacterianas y las parasitarias es el tiempo que puede transcurrir entre la exposición y la aparición de los síntomas.
Mientras algunas enfermedades de origen bacteriano pueden presentar síntomas en cuestión de horas, una infección parasitaria puede tardar más tiempo, debido a que el microorganismo necesita colonizar y reproducirse en el sistema digestivo antes de provocar manifestaciones.
Por ello, los síntomas pueden aparecer después de varios días y dificultar la identificación del alimento que originó la infección.
Entre los principales síntomas se encuentran la diarrea intensa, náuseas, vómito, cólicos o calambres abdominales y fatiga, esta última relacionada principalmente con la deshidratación provocada por la diarrea.
Otra característica que puede presentarse en las infecciones parasitarias es la recurrencia de los síntomas.
Ante síntomas persistentes, se recomienda acudir al médico.
Una persona puede sentir una mejoría y, después de dos o tres días, volver a presentar las molestias con una intensidad similar o incluso mayor.
Ante una diarrea intensa, uno de los principales errores es intentar tratar el problema únicamente en casa.
Algunas personas recurren a medicamentos para controlar los síntomas o disminuir la movilidad intestinal, sin atender la causa de fondo.
Por ello, acudir al médico para determinar si se trata de una infección parasitaria, bacteriana u otro padecimiento, así como recibir el tratamiento adecuado.
No todas las enfermedades gastrointestinales tienen el mismo origen. En México, muchas diarreas suelen tratarse de manera paliativa, debido a que con frecuencia son autolimitantes y desaparecen después de uno o dos días.
Sin embargo, una infección parasitaria puede requerir un tratamiento específico.
Para el profesor peruano es un honor impartir clases en México en la UAG.
Uno de los puntos importantes para evitar el alarmismo es que, la ciclosporiasis no se transmite por saludar a una persona enferma, compartir un espacio con ella o tener contacto cotidiano.
La principal vía de transmisión está relacionada con el consumo de agua o alimentos contaminados, por lo que el enfoque de prevención debe concentrarse en la seguridad e higiene de los alimentos.
En el caso del brote registrado en Estados Unidos, se recomienda evitar temporalmente el consumo del producto específicamente relacionado con los casos identificados mientras las autoridades mantienen activa la investigación y las medidas correspondientes.
La recomendación general es mantener una adecuada manipulación y lavado de los alimentos y, ante la presencia de síntomas intensos o persistentes, acudir con un profesional de la salud y evitar la automedicación.
Galería de fotos


El Dr. Braggi Bamberger comparte en la UAG su experiencia como académico y especialista en finanzas, además de una propuesta educativa que busca acercar el conocimiento a los estudiantes.


La escultura reconoce a uno de los fundadores de la Universidad Autónoma de Guadalajara y defensor de la Libertad de Cátedra.


El egresado de la Maestría en Energías Renovables contribuirá a fortalecer la presencia internacional de la UAG, estrechando los vínculos entre la institución y su comunidad de egresados en Sudamérica.


El UAG Alumni comparte cómo su formación universitaria, el emprendimiento agropecuario y la vocación de servicio han marcado su trayectoria profesional.