
La UAG realiza vinculación con el sector público y privado, así como eventos con los distintos actores del derecho para que los alumnos tengan una vivencia más cercana a la vida laboral real.
La Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) participó en el “Primer Congreso Nacional Sobre el Estado de Derecho en México”, organizado por la Dirección de Profesiones del Estado, en conjunto con las Universidades.
Durante el evento, los estudiantes de Derecho tuvieron la oportunidad de interactuar con funcionarios de instituciones como la Suprema Corte de Justicia de la Nación, del Senado de la República, la Cámara de Diputados, Instituciones Electorales, Organismos Autónomos y Civiles, funcionarios del poder ejecutivo y empresarios.
“El beneficio está en que les abrió la visión más allá de las clases teóricas; ahí vieron el trabajo legislativo, por ejemplo, los diputados que hablaron de sus propuestas para mejorar condiciones en la sociedad; así como de los quehaceres del poder judicial y ejecutivo”, dijo la Mtra. María Imelda Cota López, Directora de Programas de Ciencias Jurídicas de la UAG.
Cabe mencionar que la finalidad de este evento consistió principalmente en ponencias y mesas de diálogo para reflexionar y hacer conciencia para una eficiente gobernanza.
También se discutieron diferentes problemas sociales y sus soluciones, así como la aplicación de la legalidad y ejercicio de transparencia.
El evento se realizó durante dos días en el Teatro Degollado, el Palacio de Gobierno y el Congreso del Estado de Jalisco.
Galería de fotos


El Laboratorio de Neurodiseño y Estímulos Ambientales de la UAG, una apuesta única en Latinoamérica.


El ingeniero industrial del siglo XXI requiere mucho más que conocimientos técnicos: necesita liderazgo, pensamiento crítico, comunicación efectiva, ética profesional y la capacidad de colaborar en equipos multidisciplinarios.


Estudiar para Ingeniero Empresarial Agropecuario te prepara para liderar la transición hacia sistemas agroalimentarios sustentables.


La formación del arquitecto mexicano enfrenta una urgencia que ya no puede esperar, diseñar para sobrevivir y habitar bien ante la nueva normalidad climática.